La placa aterosclerótica puede acumularse en las arterias y bloquear el flujo normal de sangre, limitando la cantidad de sangre que llega a los tejidos del organismo.
Durante la angioplastia, los médicos inflan un pequeño balón dentro de la arteria para reducir el tamaño de la acumulación de placa, expandiendo el diámetro interior del vaso sanguíneo y mejorando el flujo de sangre.
Los stents son tubos delgados de malla de acero colocados dentro de un vaso sanguíneo para que actúen como un sostén que ayuda a mantenerlo bien abierto.
A medida que las personas envejecen, el flujo normal de sangre a través de las arterias puede estar afectado por la acumulación de placa en las arterias. Con el tiempo, la placa continua creciendo en las paredes arteriales mientras que el colesterol circula en la sangre; a medida que las placas se agrandan, las arterias se vuelven angostas y rígidas. Este proceso se denomina aterosclerosis, comúnmente conocido como endurecimiento de las arterias, debido a que la acumulación de placa engrosa las paredes de las arterias y angosta el espacio a través del cual la sangre circula. Cuando ocurre esto, se reduce la circulación de sangre en el área del cuerpo que recibe la sangre de la arteria.
La angioplastia es un procedimiento durante el cual el médico infla un pequeño balón dentro de un vaso sanguíneo para eliminar o reducir las zonas de angostamiento. El objetivo de la angioplastia es la restauración de flujo sanguíneo adecuado (revascularización) a través de la parte afectada del organismo. Esto se logra mediante el agrandamiento del vaso sanguíneo desde adentro.
La colocación de stent es un procedimiento en el cual el médico inserta un tubo diminuto y delgado de malla de acero expandible que se encaja dentro de la arteria una vez que ha sido expandida con la angioplastia. El objetivo de la colocación del stent es evitar que la arteria se colapse o se cierre nuevamente por la placa.
¿CUÁNDO SE INDICAN LA ANGIOPLASTIA Y EL STENT?
La aterosclerosis puede causar una variedad de enfermedades o trastornos que dependen de la ubicación de la placa dentro del organismo. Algunas de ellas son:
Enfermedad cardiaca coronaria
Enfermedad de la arteria carótida
Enfermedad aortoilíaca oclusiva
Enfermedad arterial de miembros inferiores
Enfermedad arterial de los miembros superiores
Trastornos arteriales viscerales
Trastornos renovasculares
En casos menos avanzados de aterosclerosis; la medicación es la primera línea de tratamiento, cuando la aterosclerosis es avanzada o no responde a medicación, se recomiendan la angioplastia y la colocación de stent. En muchos casos, la angioplastia es una alternativa a la derivación vascular (bypass).
Las enfermedades que pueden afectar el flujo de sangre a través del sistema venoso, como la trombosis venosa profunda y la hipertensión portal, son tratadas a veces con formas de angioplastia. La angioplastia puede usarse para tratar derivaciones vasculares quirúrgicas bloqueadas cuando ocurren.
TRATAMIENTO PRELIMINAR
Para determinar el nivel de aterosclerosis en las venas, arterias o vasos de una persona, el médico puede usar uno de los siguientes estudios:
Arteriograma
Venograma
Ecografía dúplex
QUÉ ESPERAR
Durante la angioplastia la piel del paciente se limpia, y se afeita la zona alrededor del punto de inserción. El punto de inserción se insensibiliza con un anestésico local y el médico hace una pequeñísima incisión para acceder a la arteria subyacente. A través de la incisión se inserta un cable guía en la arteria. Sobre el cable se guía un tubo hueco y corto (vaina del catéter), y luego se inserta un catéter guía hueco a través de la vaina.
Catéter con balón de angioplastia dentro de la arteria.
Mediante el uso de fluoroscopia (tipo de rayos-X que proyecta imágenes en un monitor), el médico guía el catéter o cable guía a través del sistema arterial hacia la zona donde se necesita la angioplastia. El catéter con balón puede entonces ser insertado y retirado a través del catéter guía o sobre el cable guía durante el procedimiento. El médico utiliza un catéter que transporta un balón en la punta, elige un balón que cuando se infla será apenas más grande que el diámetro interior de la arteria bloqueada y lo suficientemente largo para cubrir los depósitos de placa. El catéter con balón se pasa a través del punto de bloqueo en la arteria y se infla parcialmente. Luego se infla totalmente y puede desinflarse y reinflarse hasta que se allana el bloqueo y la arteria ha sido adecuadamente abierta.
Una vez terminado, los catéteres se quitan a través de la vaina en la zona de inserción. En algunas ocasiones, la vaina puede permanecer en la arteria como precaución en caso de que se presenten problemas.
Completar la angioplastia lleva entre 45 minutos y tres horas.
Colocación de stent en una arteria después de la angioplastia.
Después de una angioplastia, existe el riesgo de que la arteria se vuelva a bloquear o se angoste nuevamente en la misma zona, esto se denomina reestenosis. Para mantener abiertos los vasos sanguíneos, en casi el 100 por ciento de todas las angioplastias, los médicos usan dispositivos llamados stents. Un stent es un tubo diminuto y delgado de malla de acero expandible. El stent calza dentro de la arteria y puede colocarse bajo un depósito de placa comprimido una vez que la arteria ha sido ensanchada. El objetivo del stent es de sostén para evitar que la arteria se colapse o se cierre nuevamente por la placa.
Para colocar el stent, el médico quita el catéter con balón de la angioplastia e inserta un nuevo catéter en el que un stent cerrado rodea a un balón desinflado. El catéter que transporta el stent se hace avanzar a través de la arteria hacia la zona de bloqueo. Se infla el balón haciendo que el stent se expanda. Luego se desinfla el balón y se retira el catéter, dejando el stent en su lugar. Los stents se dejan en el lugar adecuado en forma permanente.
INDICACIONES POSTERIORES AL TRATAMIENTO
Inmediatamente después de la angioplastia y la colocación del stent, el paciente debe permanecer en cama de seis a 24 horas para permitir que la zona de acceso cicatrice. Durante este periodo postoperatorio, al paciente se lo controla de cerca por si se presenta cualquier complicación. Se programa un examen de seguimiento para determinar si se ha mejorado el flujo sanguíneo. Es posible que se receten aspirina o antiagregantes plaquetarios (medicamentos que actúan como anticoagulantes de la sangre).
Otras indicaciones a seguir son:
Evitar levantar cualquier peso por encima de las 10 libras durante los primeros días.
Beber gran cantidad de agua y otros líquidos (exentos de sólidos).
Evitar ducharse las primeras 24 horas.
Evitar los baños de inmersión durante algunos días.
Se puede prescribir un programa de rehabilitación de ejercicios que incluya ejercicio suave, como la caminata.
POSIBLES COMPLICACIONES
Las complicaciones se presentan en menos de un cuatro por ciento de las angioplastias. Algunas posibles complicaciones pueden incluir:
Hemorragia o sangrado externo en el lugar de inserción del catéter
Reacción alérgica a la tintura de contraste usada para ver los vasos sanguíneos
Desprendimiento de coágulos o material de la placa y arrastre hacia el torrente sanguíneo, lo que conduce a un bloqueo más allá del área tratada
Con escasa frecuencia, se puede presentar trombosis arterial o bloqueo del flujo sanguíneo causado por la formación de un coágulo sanguíneo en el área tratada.
Las personas que presentan los siguientes síntomas en el periodo inmediato que sigue a una angioplastia deberían consultar al médico lo antes posible:
Dolor persistente, o que empeora, en miembros inferiores
Fiebre
Dificultad para respirar
Pierna o brazo que se vuelve azulado o frío
Sangrado, inflamación importante, dolor, entumecimiento, color rojizo o supuración en el lugar donde se insertó el catéter.